El presidente del Congreso apoyó la Ley del Aborto
Por Europa Press
Última actualización 04/01/2010@18:53:11 GMT+1
MADRID. El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, acusó de “hipocresía” a la “jerarquía eclesiástica” española por afirmar que hay motivos para negar la comunión al presidente del Congreso, José Bono, tras su apoyo a la Ley del Aborto, y no hacer lo mismo con los miembros de los Gobiernos de Aznar, que no evitaron que en sus mandatos se practicaran 500.000 interrupciones de embarazos.
“Por esa razón que ahora esgrimen deberían dejar de darle la comunión a muchos de los gobernantes que estuvieron durante el periodo 1996-2004, mientras gobernó Aznar”, manifestó Blanco.
El ministro de Fomento puntualizó que en estos años “había una ley del aborto, había una ley del divorcio, había divorcios y había abortos” y “los gobiernos no hacían nada para impedirlos según la doctrina de la jerarquía eclesiástica”. Así, dijo ver en la cúpula de la Iglesia Católica española “una contradicción permanente”, porque no amenazó con negar la comunión a nadie “mientras gobernaba la derecha y en nuestro país hubo más de 500.000 abortos”.
Por ello, concluyó que hay “demasiada hipocresía” entre los líderes de la Iglesia y les recomendó “que prediquen el evangelio en lugar de atacar las leyes que emanan de la voluntad democrática de los ciudadanos”.
El dirigente socialista se expresó así después de que la Conferencia Episcopal haya afirmado que habría motivos para no dar la comunión a Bono por apoyar la Ley del Aborto en el Congreso de los Diputados el pasado diciembre.
El presidente del Congreso argumentó que él ha apoyado la nueva norma porque entiende que reducirá el número de abortos y que, según la encíclica ‘Evangelium Vitae’, “los políticos pueden votar leyes que regulan el aborto si creen que están reduciendo el mal que significa”.
La Conferencia Episcopal Española refutó esta tesis y replica que, esa encíclica permite a un católico “votar una ley abortista cuando se trate de una norma que restrinja la injusticia de la legislación vigente”, pero sólo “siempre que no se pueda hacer otra cosa y que conste públicamente que quien se ve obligado a actuar de esa forma es contrario a toda ley que no proteja adecuadamente el derecho inviolable a la vida de los que van a nacer”.
martes, 5 de enero de 2010
lunes, 4 de enero de 2010
La Conferencia Episcopal cree que hay motivos para negar la comunión a Bono
La Conferencia Episcopal ha rebatido en El Mundo las declaraciones de José Bono en las que defendió la ley del aborto y confesó que ha comulgado tras votarla. Los obispos sí ven motivos para negarle la comunión y desmontan uno tras uno todos los argumentos esgrimidos por el presidente del Congreso.
LIBERTAD DIGITAL
Este domingo el diario El Mundo publicó una entrevista a José Bono en la que éste trató de justificar su voto favorable a la nueva ley del aborto, criticó a los obispos y recalcó que ha comulgado tras apoyar esta iniciativa emprendida por el Gobierno socialista.
Como réplica, la Conferencia Episcopal envió también este domingo una carta al director del diario en la que desmonta uno tras otro todos los argumentos esgrimidos por el presidente del Congreso de los Diputados, que se declara asimismo católico.
El socialista indicó que su voto a favor de la ley del aborto es un "asunto personal". Además, alegó que "hay un sector de la Iglesia que no acepta que haya cristianos que seamos o votemos socialista". "Aspiro a compatibilizar mi fe y mis ideas", dice después. Para Bono, según explicó, este texto, criticado por laicos y cristianos, "es más limitativa que la actual". Y apunta, sobre las críticas que le ha dedicado, entre otros, Pedro J., que "anda algo distraído en materia de teología moral".
Por su parte, la Conferencia Episcopal Española rebate los argumentos de Bono, éste interpreta la Evangelium Vitae y dice que "los políticos pueden votar layes que regulan el aborto si creen que están reduciendo el mal que significa", y le recuerda que con esta nueva ley "el aborto pasa a ser tratado como un derecho de la mujer". "Entiende la salud -cuya puesta en peligro sería razón para abortar- como 'bienestar social', además de físico y psiquico'", indica la nota. De este modo, "supone un retroceso en la protección de la vida y no es posible invocar" al documento pontificio.
El presidente del Congreso también se refirió a la carta enviada en 2002 por el entonces cardenal Ratzinger a los obispos de EEUU respecto a los diputados abortistas. Bono consideró que él no es abortista y que los obispos norteamericanos no aplicaron esta misiva.
Sin embargo, la CEE explica a Bono que los prelados de EEUU si aplicaron la carta. Se conocen caso de políticos de este país a los que se les ha negado la comunión. Además, insisten en que "la doctrina es la misma en todo el mundo".
LIBERTAD DIGITAL
Este domingo el diario El Mundo publicó una entrevista a José Bono en la que éste trató de justificar su voto favorable a la nueva ley del aborto, criticó a los obispos y recalcó que ha comulgado tras apoyar esta iniciativa emprendida por el Gobierno socialista.
Como réplica, la Conferencia Episcopal envió también este domingo una carta al director del diario en la que desmonta uno tras otro todos los argumentos esgrimidos por el presidente del Congreso de los Diputados, que se declara asimismo católico.
El socialista indicó que su voto a favor de la ley del aborto es un "asunto personal". Además, alegó que "hay un sector de la Iglesia que no acepta que haya cristianos que seamos o votemos socialista". "Aspiro a compatibilizar mi fe y mis ideas", dice después. Para Bono, según explicó, este texto, criticado por laicos y cristianos, "es más limitativa que la actual". Y apunta, sobre las críticas que le ha dedicado, entre otros, Pedro J., que "anda algo distraído en materia de teología moral".
Por su parte, la Conferencia Episcopal Española rebate los argumentos de Bono, éste interpreta la Evangelium Vitae y dice que "los políticos pueden votar layes que regulan el aborto si creen que están reduciendo el mal que significa", y le recuerda que con esta nueva ley "el aborto pasa a ser tratado como un derecho de la mujer". "Entiende la salud -cuya puesta en peligro sería razón para abortar- como 'bienestar social', además de físico y psiquico'", indica la nota. De este modo, "supone un retroceso en la protección de la vida y no es posible invocar" al documento pontificio.
El presidente del Congreso también se refirió a la carta enviada en 2002 por el entonces cardenal Ratzinger a los obispos de EEUU respecto a los diputados abortistas. Bono consideró que él no es abortista y que los obispos norteamericanos no aplicaron esta misiva.
Sin embargo, la CEE explica a Bono que los prelados de EEUU si aplicaron la carta. Se conocen caso de políticos de este país a los que se les ha negado la comunión. Además, insisten en que "la doctrina es la misma en todo el mundo".
domingo, 20 de diciembre de 2009
"Setién está detrás de la campaña contra el obispo Munilla"
Para Regina Otaola no hay duda de que Setién "está detrás" de la campaña contra el obispo Munilla. En su blog de LD ha tachado el manifiesto de los sacerdotes de "vergonzante". Y ha señalado que éste no hace sino constatar el "daño" que una parte de la Iglesia vasca ha hecho a la "sociedad".
La alcaldesa de Lizarza ha señalado con claridad que quien "está detrás" del manifiesto que 131 sacerdotes del País Vasco han firmado contra el nuevo obispo Munilla no es otro que José María Setién, obispo emérito de San Sebastián. Así se ha expresado Regina Otaola, en declaraciones a Servimedia recogidas por ABC, para quien no hay ninguna duda de que Setién está promoviendo una campaña de desprestigio contra él.
En su blog de Libertad Digital publica un artículo titulado "Nacionalismo manifiesto contra monseñor Munilla". En él tacha la nota de "vergonzante" y advierte que ante él "no podemos callar ni como católicos ni como ciudadanos (tampoco como políticos)".
Explica la alcaldesa de Lizarza que "este manifiesto muestra de forma fehaciente cómo el nacionalismo ha ido tejiendo su tela de araña por todos los estamentos de la vida vasca".
Y "ahora 131 sacerdores, al parecer sin encomendarse ni a Dios (hace tiempo que no lo hacen) ni al diablo, sacan un manifiesto que vuelve a arremeter contra el nuevo obispo de San Sebastián, monseñor Munilla, sin que éste ni siquiera haya tomado posesión".
Regina Otaola está "convencida que si por los jeltzales fuera, se crearía una iglesia vasca independiente y hecha a imagen y semejanza de, por ejemplo, monseñor Eguíbar". Pero la alcaldesa de Lizarza sabe que "no va a ser así". Espera que José Ignacio Munilla tenga ilusión y fuerzas para dar un giro radical a la Iglesia católica en el País Vasco.
La alcaldesa de Lizarza ha señalado con claridad que quien "está detrás" del manifiesto que 131 sacerdotes del País Vasco han firmado contra el nuevo obispo Munilla no es otro que José María Setién, obispo emérito de San Sebastián. Así se ha expresado Regina Otaola, en declaraciones a Servimedia recogidas por ABC, para quien no hay ninguna duda de que Setién está promoviendo una campaña de desprestigio contra él.
En su blog de Libertad Digital publica un artículo titulado "Nacionalismo manifiesto contra monseñor Munilla". En él tacha la nota de "vergonzante" y advierte que ante él "no podemos callar ni como católicos ni como ciudadanos (tampoco como políticos)".
Explica la alcaldesa de Lizarza que "este manifiesto muestra de forma fehaciente cómo el nacionalismo ha ido tejiendo su tela de araña por todos los estamentos de la vida vasca".
Y "ahora 131 sacerdores, al parecer sin encomendarse ni a Dios (hace tiempo que no lo hacen) ni al diablo, sacan un manifiesto que vuelve a arremeter contra el nuevo obispo de San Sebastián, monseñor Munilla, sin que éste ni siquiera haya tomado posesión".
Regina Otaola está "convencida que si por los jeltzales fuera, se crearía una iglesia vasca independiente y hecha a imagen y semejanza de, por ejemplo, monseñor Eguíbar". Pero la alcaldesa de Lizarza sabe que "no va a ser así". Espera que José Ignacio Munilla tenga ilusión y fuerzas para dar un giro radical a la Iglesia católica en el País Vasco.
viernes, 18 de diciembre de 2009
"Se va viendo la sotana a los que negaban funerales a nuestros compañeros"
El día después del comunicado de los sacerdores guipuzcoanos contra el nuevo obispo de San Sebastián, los populares vascos han salido en su defensa. Por el contrario, los nacionalistas han continuado con sus ataques y el Gobierno vasco ha decidido no tomar parte.
El martes, el 77 por ciento de los sacerdotes guipuzcoanos, 131 exactamente, entre los que se encontraban once de los catorce Arciprestes, firmaron un comunicado en el que decían, sobre José Ignacio Munilla, que "no es en modo alguno la persona idónea" para dirigir el obispado de San Sebastián.
Este miércoles, los populares vascos salieron en defensa del nuevo responsable de la Diócesis de Guipúzcoa. El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, dijo sobre los párrocos guipuzcoanos que suscribieron el manifiesto que "se les ve el plumero" y "son políticos antes que curas".
En declaraciones a los periodistas en Ermua, recogidas por Efe, tachó de "insensatez" que se "crucifique a una persona cuando aún no ha comenzado a desarrollar su trabajo". "Se le va viendo la sotana a esos curas que se negaban, o que ponían pegas, para que celebrásemos funerales de compañeros nuestros asesinados como Miguel Ángel Blanco", consideró.
En su opinión, "hay quien está queriendo crucificar a un obispo que aún no ha llegado y lo está haciendo porque es político antes que cura y porque hay dirigentes de algunos partidos que actúan como Franco", insistió.
Basagoiti dijo que el manifiesto crítico con Munilla demuestra que muchos sectores de la sociedad vasca han estado, desde hace mucho tiempo, "infectados por la política", dado que a su juicio se ha pretendido politizar ámbitos como el deporte, la cultura, la educación y la religión.
"Han querido patrimonializarlo todo porque lo normal es que a una persona que viene a hacer su labor pastoral se le apoye y tenga la oportunidad de desarrollarla", afirmó el dirigente popular, que pidió "tranquilidad" para que Munilla pueda realizar su labor pastoral.
En parecidos términos se expresó la dirigente popular Arantza Quiroga, presidenta del Parlamento vasco, quien lamentó que los sacerdotes de Guipúzcoa hayan "confundido" lo que es "su vocación", ya que, a su juicio, se han dedicado a hacer política "de la mano" del Partido Nacionalista Vasco.
Según dijo, el documento escrito por el clero guipuzcoano contiene "auténticas barbaridades" y aseguró, en declaraciones a Onda Cero, que le produce una "profunda y tremenda tristeza" porque Munilla es un sacerdote que "dice lo que dice la Iglesia" y que "no se inventa nada".
Asimismo, calificó de "curioso" el hecho de que no hayan remitido la carta al Vaticano y sí lo hayan hecho a los medios de comunicación, al tiempo que subrayó que la designación de Munilla pone de manifiesto "algo que todos, y también la Iglesia, sabíamos que estaba mal" ya que estaba siendo "muy difícil" ser "católico" en la comunidad vasca.
"El PNV ha querido como siempre tutelar absolutamente todo, incluso hasta la Iglesia vasca", denunció para destacar que la "mayoría de los feligreses" están "expectantes y con ilusión" ante el nuevo nombramiento porque es una "persona joven que en el País Vasco y en Guipúzcoa hacía tiempo que no se veía".
Siguen las críticas nacionalistas
El portavoz de la Diputación Foral de Guipúzcoa, el peneuvista Eneko Goia, mostró este miércoles su "respeto" al comunicado anti-Munilla. Apuntó que existen, "posiciones personales" en el comunicado, y sin manifestar la suya propia como católico, en todo caso, señaló que "se parece bastante" a la trasladada en su momento por el diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano, quien opinó que el nombramiento de Munilla es "muy negativo" para la Iglesia del territorio histórico.
Horas después de la rueda de prensa en la institución foral, en la que habló sobre el comunicado anti-Munilla, remitió un comunicado criticando a Arantza Quiroga por salir en defensa de Munilla.
El portavoz foral quiso destacar que Quiroga es una "conocida simpatizante del Opus Dei" y sostuvo que sus declaraciones confirman las "sospechas" de la Diputación "sobre quién y para qué han movido los hilos en el nombramiento del obispo Munilla".
Afirmó que desde su punto de vista "institucional" la Diputación "lamenta y cree que es rechazable este intento de introducir, de esta manera premeditada y provocadora, factores de distorsión y división en otra institución guipuzcoana".
"Se está convirtiendo en un clamor el hecho de que la Iglesia guipuzcoana no quiere a este obispo, que los intereses y visiones de la Iglesia guipuzcoana y del nuevo obispo están contrapuestos", manifestó Goia, quien agregó que "esta situación tiene una dimensión social y política más allá de lo meramente eclesial" que "preocupa seriamente" a la institución foral.
El Gobierno vasco no toma parte
La portavoz y consejera de Justicia del Gobierno vasco, Idoia Mendia, consideró que corresponde "a los feligreses y los guipuzcoanos que acuden a las iglesias" opinar sobre la idoneidad o no de José Ignacio Munilla como nuevo obispo de San Sebastián, y no al Gobierno vasco, que es "muy respetuoso" con la Iglesia.
En una entrevista concedida a Onda Vasca, recogida por Europa Press, Mendia eludió pronunciarse sobre el comunicado anti-Munilla."Yo soy muy respetuosa con la Iglesia, porque también quiero que la Iglesia sea respetuosa con el ámbito estatal y el de los poderes públicos elegidos por los ciudadanos", manifestó.
Según Mendia, si no desea que la Iglesia "se meta" en los asuntos del Ejecutivo, "yo tampoco me voy a meter en los suyos". "Creo que ahí los feligreses y el pueblo guipuzcoano que acuden a las iglesias y está bajo la doctrina de la Iglesia Católica serán quienes opinen", aseguró.
Además, dijo desconocer las razones por las que los sacerdotes se oponen a la designación de Munilla y rechazó hacer "ningún comentario". "De la misma manera que tampoco me agradaría que ellos, más allá de emitir una opinión a título personal, pudieran hacer sobre las políticas del Gobierno vasco y del de España", concluyó.
El martes, el 77 por ciento de los sacerdotes guipuzcoanos, 131 exactamente, entre los que se encontraban once de los catorce Arciprestes, firmaron un comunicado en el que decían, sobre José Ignacio Munilla, que "no es en modo alguno la persona idónea" para dirigir el obispado de San Sebastián.
Este miércoles, los populares vascos salieron en defensa del nuevo responsable de la Diócesis de Guipúzcoa. El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, dijo sobre los párrocos guipuzcoanos que suscribieron el manifiesto que "se les ve el plumero" y "son políticos antes que curas".
En declaraciones a los periodistas en Ermua, recogidas por Efe, tachó de "insensatez" que se "crucifique a una persona cuando aún no ha comenzado a desarrollar su trabajo". "Se le va viendo la sotana a esos curas que se negaban, o que ponían pegas, para que celebrásemos funerales de compañeros nuestros asesinados como Miguel Ángel Blanco", consideró.
En su opinión, "hay quien está queriendo crucificar a un obispo que aún no ha llegado y lo está haciendo porque es político antes que cura y porque hay dirigentes de algunos partidos que actúan como Franco", insistió.
Basagoiti dijo que el manifiesto crítico con Munilla demuestra que muchos sectores de la sociedad vasca han estado, desde hace mucho tiempo, "infectados por la política", dado que a su juicio se ha pretendido politizar ámbitos como el deporte, la cultura, la educación y la religión.
"Han querido patrimonializarlo todo porque lo normal es que a una persona que viene a hacer su labor pastoral se le apoye y tenga la oportunidad de desarrollarla", afirmó el dirigente popular, que pidió "tranquilidad" para que Munilla pueda realizar su labor pastoral.
En parecidos términos se expresó la dirigente popular Arantza Quiroga, presidenta del Parlamento vasco, quien lamentó que los sacerdotes de Guipúzcoa hayan "confundido" lo que es "su vocación", ya que, a su juicio, se han dedicado a hacer política "de la mano" del Partido Nacionalista Vasco.
Según dijo, el documento escrito por el clero guipuzcoano contiene "auténticas barbaridades" y aseguró, en declaraciones a Onda Cero, que le produce una "profunda y tremenda tristeza" porque Munilla es un sacerdote que "dice lo que dice la Iglesia" y que "no se inventa nada".
Asimismo, calificó de "curioso" el hecho de que no hayan remitido la carta al Vaticano y sí lo hayan hecho a los medios de comunicación, al tiempo que subrayó que la designación de Munilla pone de manifiesto "algo que todos, y también la Iglesia, sabíamos que estaba mal" ya que estaba siendo "muy difícil" ser "católico" en la comunidad vasca.
"El PNV ha querido como siempre tutelar absolutamente todo, incluso hasta la Iglesia vasca", denunció para destacar que la "mayoría de los feligreses" están "expectantes y con ilusión" ante el nuevo nombramiento porque es una "persona joven que en el País Vasco y en Guipúzcoa hacía tiempo que no se veía".
Siguen las críticas nacionalistas
El portavoz de la Diputación Foral de Guipúzcoa, el peneuvista Eneko Goia, mostró este miércoles su "respeto" al comunicado anti-Munilla. Apuntó que existen, "posiciones personales" en el comunicado, y sin manifestar la suya propia como católico, en todo caso, señaló que "se parece bastante" a la trasladada en su momento por el diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano, quien opinó que el nombramiento de Munilla es "muy negativo" para la Iglesia del territorio histórico.
Horas después de la rueda de prensa en la institución foral, en la que habló sobre el comunicado anti-Munilla, remitió un comunicado criticando a Arantza Quiroga por salir en defensa de Munilla.
El portavoz foral quiso destacar que Quiroga es una "conocida simpatizante del Opus Dei" y sostuvo que sus declaraciones confirman las "sospechas" de la Diputación "sobre quién y para qué han movido los hilos en el nombramiento del obispo Munilla".
Afirmó que desde su punto de vista "institucional" la Diputación "lamenta y cree que es rechazable este intento de introducir, de esta manera premeditada y provocadora, factores de distorsión y división en otra institución guipuzcoana".
"Se está convirtiendo en un clamor el hecho de que la Iglesia guipuzcoana no quiere a este obispo, que los intereses y visiones de la Iglesia guipuzcoana y del nuevo obispo están contrapuestos", manifestó Goia, quien agregó que "esta situación tiene una dimensión social y política más allá de lo meramente eclesial" que "preocupa seriamente" a la institución foral.
El Gobierno vasco no toma parte
La portavoz y consejera de Justicia del Gobierno vasco, Idoia Mendia, consideró que corresponde "a los feligreses y los guipuzcoanos que acuden a las iglesias" opinar sobre la idoneidad o no de José Ignacio Munilla como nuevo obispo de San Sebastián, y no al Gobierno vasco, que es "muy respetuoso" con la Iglesia.
En una entrevista concedida a Onda Vasca, recogida por Europa Press, Mendia eludió pronunciarse sobre el comunicado anti-Munilla."Yo soy muy respetuosa con la Iglesia, porque también quiero que la Iglesia sea respetuosa con el ámbito estatal y el de los poderes públicos elegidos por los ciudadanos", manifestó.
Según Mendia, si no desea que la Iglesia "se meta" en los asuntos del Ejecutivo, "yo tampoco me voy a meter en los suyos". "Creo que ahí los feligreses y el pueblo guipuzcoano que acuden a las iglesias y está bajo la doctrina de la Iglesia Católica serán quienes opinen", aseguró.
Además, dijo desconocer las razones por las que los sacerdotes se oponen a la designación de Munilla y rechazó hacer "ningún comentario". "De la misma manera que tampoco me agradaría que ellos, más allá de emitir una opinión a título personal, pudieran hacer sobre las políticas del Gobierno vasco y del de España", concluyó.
El 77 por ciento del párrocos guipuzcoanos firma un comunicado contra Munilla
131 firmas contra Munilla. El 77 por ciento de los párrocos, incluidos la gran mayoría de los Arciprestes de la diócesis, respaldaron este martes un comunicado contra el nombramiento de Munilla como Obispo de San Sebastián. "No es en modo alguno la persona idónea", dicen.
Un 77 por ciento de los párrocos de Guipúzcoa, entre los que se encuentran los 11 de los 14 Arciprestes de la diócesis guipuzcoana, respaldan un comunicado en el que manifiestan su disconformidad con el nombramiento de José Ignacio Munilla como nuevo Obispo de San Sebastián y consideran que éste "no es en modo alguno la persona idónea para desempeñar el cargo asignado". En total, son 131 firmas que representan a la mayoría del clero guipuzcoano en activo y engloba tanto a sacerdotes diocesanos como a religiosos.
En el comunicado, de los 110 párrocos del territorio histórico, 85 transmiten su "dolor y profunda inquietud" con la "intencionalidad y el procedimiento seguidos" en el nuevo nombramiento y perciben esta designación como "una clara desautorización" de la vida eclesial de la Diócesis guipuzcoana y como una iniciativa destinada a "variar su rumbo".
Los sacerdotes y religiosos con cargo pastoral de la Diócesis de Guipúzcoa manifiestan su "disconformidad y desaprobación" por el nombramiento y "lamentan y deploran" que esta decisión "no haya respetado el sentir" de la Iglesia Diocesana y sus organismos pastorales. Además, afirman que Munilla cuenta con "una trayectoria pastoral profundamente marcada por la desafección y falta de comunión con las líneas diocesanas".
Los curas insisten en manifestar su "apoyo y adhesión" a la línea pastoral y estilo eclesial que "se ha ido forjando hasta ahora" en la Diócesis y refuerzan su "voluntad y compromiso de seguir caminando en coherencia con las opciones pastorales" que han mantenido a lo largo de los últimos años.
Asimismo, tienen el convencimiento de que seguirán recibiendo "el aliento y el espíritu de tantos y tantos creyentes que en estos momentos de incertidumbre seguirán aportando su fidelidad lo mejor de su experiencia cristiana".
Un 77 por ciento de los párrocos de Guipúzcoa, entre los que se encuentran los 11 de los 14 Arciprestes de la diócesis guipuzcoana, respaldan un comunicado en el que manifiestan su disconformidad con el nombramiento de José Ignacio Munilla como nuevo Obispo de San Sebastián y consideran que éste "no es en modo alguno la persona idónea para desempeñar el cargo asignado". En total, son 131 firmas que representan a la mayoría del clero guipuzcoano en activo y engloba tanto a sacerdotes diocesanos como a religiosos.
En el comunicado, de los 110 párrocos del territorio histórico, 85 transmiten su "dolor y profunda inquietud" con la "intencionalidad y el procedimiento seguidos" en el nuevo nombramiento y perciben esta designación como "una clara desautorización" de la vida eclesial de la Diócesis guipuzcoana y como una iniciativa destinada a "variar su rumbo".
Los sacerdotes y religiosos con cargo pastoral de la Diócesis de Guipúzcoa manifiestan su "disconformidad y desaprobación" por el nombramiento y "lamentan y deploran" que esta decisión "no haya respetado el sentir" de la Iglesia Diocesana y sus organismos pastorales. Además, afirman que Munilla cuenta con "una trayectoria pastoral profundamente marcada por la desafección y falta de comunión con las líneas diocesanas".
Los curas insisten en manifestar su "apoyo y adhesión" a la línea pastoral y estilo eclesial que "se ha ido forjando hasta ahora" en la Diócesis y refuerzan su "voluntad y compromiso de seguir caminando en coherencia con las opciones pastorales" que han mantenido a lo largo de los últimos años.
Asimismo, tienen el convencimiento de que seguirán recibiendo "el aliento y el espíritu de tantos y tantos creyentes que en estos momentos de incertidumbre seguirán aportando su fidelidad lo mejor de su experiencia cristiana".
sábado, 24 de octubre de 2009
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