viernes, 27 de marzo de 2009

UNAS HERMANAS CARMELITAS ESTAN PASANDO DIFICULTADES EN VALLADOLID

Hermanos,

Mi nombre es Elsa y soy de la 1 ª comunidad de Leça da Palmeira (Portugal), en el paso de los 2ºs escrutinios cerrado.
Me comunico con las Monjas Carmelitas Descalzas de Valladolid (España) y tuve conocimiento de las grandes dificultades que viven.
En este sentido, transmitó el mensaje de correo electrónico que me han enviado, segura que los hermanos del camino neocatecumenal, especialmente de España, que con conocimiento de la situación, quieran ayudar.
Sigo a rezar y a pedir por lo que se ha expuesto, al menos, algunos donativos que puede aplazar la situación, pero se necesita de algo mucho más eficaz.

Por favor lles ruego que hagan llegar este mensaje a los hermanos de España.
Cierta que nuestro Señor oye nuetras oraciones.
La paz de Cristo

Elsa
1 ª comunidad de Leça da Palmeira
Portugal

----- Mensaje reenviado ----
De: Carmelitas Descalzas de Valladolid-Campo Grande
Para: Undisclosed-Recipient@yahoo.com
Enviado: jueves, 26 de marzo, 2009 7:54:24
Asunto: Reenviar, POR FAVOR MUY IMPORTANTE





J.M. J.T.





Jesús sea siempre en nuestras almas:



Soy la Priora de un Monasterio de monjas Carmelitas Descalzas. Somos dieciocho hermanas de edades comprendidas entre los 23 y los 85 años. El motivo de la presente carta es suplicar humildemente su ayuda, bien particularmente, o poniéndonos en contacto con amistades suyas o entidades que nos puedan ayudar, o por cualquier vía que a usted se le ocurra, pues precisamos ayuda urgente. A continuación paso a referirle la situación:



Llevábamos 400 años habitando un Monasterio en Medina de Rioseco, provincia y Diócesis de Valladolid, pero el paso del tiempo y la humedad que asolaba el piso bajo del convento fue deteriorando de tal manera el edificio que llegamos a encontrarnos en una situación realmente penosa, pues a la austeridad propia de nuestra vida hubo que añadir la humedad y el frío de estos crudísimos inviernos castellanos, con el deterioro de la salud de las hermanas que esto conlleva, especialmente de las más ancianas.



Al mismo tiempo era para nosotras inviable emprender una adecuada y definitiva restauración del edificio por carencia de medios materiales. Así que lo pusimos a la venta hace ya tres años, pero hasta el presente no hemos hallado comprador. Por caridad: piense a quién podría interesarle e indíquenos la posibilidad de ofertárselo a cualquier institución o particular que usted conozca y que pueda estar interesado en un edificio así. Se trata de un monasterio de principios del siglo XVII, típicamente castellano-carmelitano, enclavado en el casco urbano de Medina de Rioseco, con una capilla adosada que y amplia huerta. El conjunto conventual ocupa algo más de 10.000 m2 . Si desea más información y datos urbanísticos, pídanoslo y se lo facilitaremos con mucho gusto.



La venta del Monasterio es sólo un aspecto de la ayuda que solicitamos. La otra parte es pedirle cualquier ayuda económica urgente. Y –por caridad- haga correr esta carta entre sus conocidos y amistades, o facilítenos el moso de poder contractar nosotras con estas personas (amistades y conocidos suyos) que nos puedan ayudar económicamente, aunque sea con pequeños donativos. Por pequeña e insignificante que pueda parecerle a usted para nosotras siempre será mucho y lo agradeceremos muy de corazón, porque muchos pequeños donativos hacen una buena cantidad. Me explico:



La perspectiva de enfrentar allí un invierno más nos resultaba aterradora, pues –Dios sabe que no exagero- las condiciones en que nos hallábamos eran penosísimas. Además hay hermanas mayores en la Comunidad y con la salud muy quebrantada y... la perspectiva era terrible. También han el ingresado últimamente varias postulantes y comprendimos que resultaría muy penoso para ellas adaptarse a unas condiciones tan duras. Ante estas circunstancias tan difíciles, recurrimos a nuestra arma de siempre: la oración intensa y confiada. Se encomendamos a Dios con particular insistencia e intensidad y la Providencia Divina nos preparó una casa ideal y a propósito para nuestras necesidades, pues una comunidad de religiosas se iba y puso en venta su convento. Es una magnífica casa, muy bien conservada, enclavada en un lugar óptimo de Valladolid y a la que nos trasladamos definitivamente el 2 de junio del 2005 y en la que -gracias a Dios- nos encontramos muy bien por ser idónea y reunir las condiciones necesarias para vivir nuestro estilo de vida en paz y sin tropiezos.



Nuestro problema más urgente ahora es que – para poder adquirirla- fue preciso firmar una hipoteca y –como no logramos vender el convento de Medina de Rioseco- no tenemos dinero para poder afrontar las cuotas. Nos encontramos ya al borde del embargo y no sabemos que hacer. Hasta ahora hemos ido saliendo adelante porque diversas personas nos han ido ayudando y porque el Banco ha sido “benevolente” concediéndonos una serie de períodos de carencia, aunque siempre hemos tenido que abonar intereses, y así seguimos. Resumiendo, necesitamos:



1º- Urgentemente dinero para poder ir pagando y evitar que nos embarguen.



2º- Vender el Monasterio de Medina de Rioseco para poder amortizar la mayor parte del crédito hipotecario.



Esto es –a grandes rasgos- lo que hay. Si desea saber algo más, pregúntenos con toda sencillez, puede llamarnos por teléfono al 983 207278, visitarnos... lo que usted desee. Si no le contestamos en el teléfono fijo o salta el contestador automático, deje su mensaje o inténtelo en este número: 610 083357. Si se le ocurre alguna posible solución, comuníquenosla y si nos da alguna limosna... se lo agradeceremos eternamente. No se desanime pensando que lo que puede es poco y deje por eso de dárnosla. Estamos pidiendo ayuda a muchas personas y entidades y entre todos lo lograremos. Además nos atrevemos a suplicar la limosna de sus oraciones pidiendo al Señor que mueva muchos corazones generosos y –todos unidos- nos ayuden a salir adelante en esta Casita de la Virgen en la que luchamos porque el Sagrado Corazón de Jesús tenga sus delicias.



Copio a continuación un número de cuenta del Banco Popular en la que pueden ingresar cualquier cantidad:



CCC: 0075 0420 21 0600788309



Si nos envían un Giro Postal o un talón bancario debe ir a nombre de Carmelitas Descalzas de Valladolid-Campo Grande. La dirección completa va en el encabezado de esta carta.



No le robamos más tiempo. Que Dios le bendiga y mueva su corazón a ayudarnos. Es la plegaria que interiormente repito al finalizar esta carta. Un saludo afectuoso en Jesús, María y José





Fdo: Olga María del Redentor, i.c.d.

Priora



Valladolid, 25 de marzo del 2009



M.M. Carmelitas Descalzas
Monasterio del Corazón de Jesús y San José
Paseo de los Filipinos nº5
47007 - VALLADOLID

lunes, 23 de marzo de 2009

Anda, tu hijo está curado.

EVANGELIO DE HOY

23/03/2009, Lunes de la 4ª semana de Cuaresma.

PRIMERA LECTURA
Ya no se oirán gemidos ni llantos
Lectura del libro de Isaías 65, 17-21


Así dice el Señor: «Mirad: yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva: de lo pasado no habrá recuerdo ni vendrá pensamiento, sino que habrá gozo y alegría perpetua por lo que voy a crear. Mirad: voy a transformar a Jerusalén en alegría, y a su pueblo en gozo; me alegraré de Jerusalén y me gozaré de mi pueblo, y ya no se oirán en ella gemidos ni llantos; ya no habrá allí niños malogrados ni adultos que no colmen sus años, pues será joven el que muera a los cien años, y el que no los alcance se tendrá por maldito. Construirán casas y las habitarán, plantarán viñas y comerán sus frutos.»


Salmo responsorial Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11-12a y 13b
R. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado y no has dejado que mis enemigos se rían de mí. Señor, sacaste mi vida del abismo, me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R. Tañed para el Señor, fieles suyos, dad gracias a su nombre santo; su cólera dura un instante; su bondad, de por vida; al atardecer nos visita el llanto; por la mañana, el júbilo. R. Escucha, Señor, y ten piedad de mí; Señor socórreme. Cambiaste mi luto en danzas. Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R.

SEGUNDA LECTURA



EVANGELIO
Anda, tu hijo está curado
Lectura del santo evangelio según san Juan 4, 43-54

En aquel tiempo, salió Jesús de Samaria para Galilea . Jesús mismo había hecho esta afirmación: «Un profeta no es estimado en su propia patria.» Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta. Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verle, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose. Jesús le dijo: - «Como no veáis signos y prodigios, no creéis.» El funcionario insiste: - «Señor, baja antes de que se muera mi niño.» Jesús le contesta: - «Anda, tu hijo está curado.» El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo estaba curado. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron: - «Hoy a la una lo dejó la fiebre.» El padre cayó en la cuenta de que ésa era la hora cuando Jesús le había dicho: «Tu hijo está curado.» Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.

Palabra del Señor.

¿Creía él mismo su esperanza?
23-03-2009

Is 65,17-21; Sal 29; Ju 4,43-54

Llegando esta lectura de Isaías uno se dice: no es verdad. Isaías es un iluso, un engañador, quizá, porque ¿podía creer él mismo sus palabras? No vivimos en un cielo nuevo y una tierra nueva; quien lo diga es mentiroso pertinaz. Al contrario, cada día el cielo es más viejo y la tierra más hastiante, si cabe. ¿Cómo nos dices estas cosas, tan manifiestas falsedades? ¿Quieres que nos recluyamos en un corralito de mentira y mentecatez, desconociendo de manera tan burda quiénes somos de verdad y cómo es el mundo?

Fijaos, las palabras que me han salido son las de alguien que ha perdido por completo la esperanza. Mas las lecturas de hoy, una vez más, son una llamada plena a la esperanza. Lecturas que no van por suelto, sino que se encuadran en un acto asombroso de acción de gracias, porque eso que nos indica Isaías no es una realidad tangible, sino una promesa, lo que está adviniendo, que ya comienza a crecer en nosotros, queriendo hacer de nosotros actores principales de eso que viene. Mas algo que se nos dona, no que sacamos de nuestras propias fuerzas al mirar el fastidio de lo que somos y de lo que es el mundo.

Mirad, eso que decís, porque no tenéis esperanza, es hacedero. Lo imposible es posible. ¿Cómo? ¿Me lo tendré que dar yo a mi mismo?, ¿me lo darás tú? No, es fruto de un encuentro y de una súplica. ¿Encuentro con quién, con los hacedores de las vanas esperanzas, de las ideologías, de los engaños fumantes, del derroche sexual buscador de placeres continuados, del encuentro, por fin, con el dinero y el poder? Pues no, fruto del encuentro con esa singular persona que se llama Jesús.

Encuentro vivo, en la carne. El funcionario real oyó de él y corrió a él. Había perdido toda esperanza, pero le quedaba aún un resto de inconformismo, no quería aceptar la muerte de su niño. Y corrió a Jesús en el puro anhelo. ¿Qué buscaba? Lo imposible: la vida de su hijo. Como si no murieran injustamente cada día miles de niños, envueltos también en la desesperanza. Se acercó a Jesús. ¿Qué le pide? Lo que le preocupa en lo más íntimo de sí. ¿Es que tiene alguna esperanza, hay alguna probabilidad de la curación de su hijo? Todas esas maneras las tiene ya perdidas. Pero Jesús es, para él, una esperanza, última, definitiva esperanza. ¿Por qué? Por lo que ha oído, seguramente. Signos y prodigios. ¿Por qué no también con mi hijo? Señor, baja antes de que se me muera mi niño.

No tiene más dentro de sí. El mundo se le cierra con esa muerte. Ya no cabría la esperanza en su vida. Sólo la negrura del vivir cotidiano en la mentira y la mentecatez, que él, por su posición social, conoce bien. Insiste: baja. Anda, tu hijo está curado. Pero ¿cómo?, ¿curado a distancia, curado por internet? Curioso, y ahora viene el punto clave: el hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Una vez más, el punto clave está en ese creer que acepta hasta lo imposible, lo incontrolable, lo que de primeras no tendría ni pies ni cabeza. Lo que hace hervir en nosotros la esperanza. Bajó y vio, a la misma hora su niño quedó curado.

¿No es una historia que nos llena de asombro? Cree, y la esperanza se hace realidad en tu vida. Ahora sí, el mirad de Isaías tiene espesor.

Leer el comentario del Evangelio por :

Gregorio de Narek (hacia 944-hacia 1010), monje y poeta armenio
El libro de las oraciones, 12,1

«Como no veáis signos y prodigios, no creéis»


«Todo el que invoca el nombre del Señor se salvará» (Jl 3,5; Rm 19,13).
En cuanto a mi no sólo le invoco, sino que ante todo creo en su grandeza.
No es por lo que me da que persevero en mis súplicas, sino porque es la Vida verdadera
y es en él que respiro; sin él no hay movimiento ni progreso.
No es tanto por los lazos de la esperanza que soy atraído sino por los lazos del amor.
No es de los dones sino del Dador que siempre tengo nostalgia.
No aspiro a la gloria, sino que quiero abrazarme al Señor de la gloria.
No es la sed de la vida la que siempre me consume, sino el recuerdo de aquel que da la vida.
No es por el deseo de felicidad que suspiro, que desde lo más profundo de mi corazón rompo en sollozos, sino por el deseo de aquel que lo prepara.
No es el descanso lo que busco, sino el rostro de aquel que pacificará mi corazón suplicante.
No es por el festín nupcial que languidezco, sino del deseo del Esposo.
En la espera cierta de su poder a pesar de la carga de mis pecados, creo con una esperanza inquebrantable y me pongo confiadamente en la mano del Todopoderoso, de quien no solamente obtendré el perdón sino que le veré a él mismo en persona, gracias a su misericordia y a su compasión y, aunque merezco perfectamente ser proscrito, heredaré el cielo.

domingo, 22 de marzo de 2009

Porque Dios envió a su Hijo al mundo, para que el mundo se salve por Él.

EVANGELIO DE HOY

22/03/2009, Domingo de la 4ª semana de Cuaresma.

PRIMERA LECTURA
La ira y la misericordia del Señor se manifiestan en la deportación y en la liberación del pueblo
Lectura del segundo libro de las Crónicas 36, 14-16. 19-23


En aquellos días, todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, según las costumbres abominables de los gentiles, y mancharon la casa del Señor, que él se había construido en Jerusalén. El Señor, Dios de sus padres, les envió desde el principio avisos por medio de sus mensajeros, porque tenía compasión de su pueblo y de su morada. Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios, despreciaron sus palabras y se mofaron de sus profetas, hasta que subió la ira del Señor contra su pueblo a tal punto que ya no hubo remedio. Los caldeos incendiaron la casa de Dios y derribaron las murallas de Jerusalén; pegaron fuego a todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. Y a los que escaparon de la espada los llevaron cautivos a Babilonia, donde fueron esclavos del rey y de sus hijos hasta la llegada del reino de los persas; para que se cumpliera lo que dijo Dios por boca del profeta jeremías: «Hasta que el país haya pagado sus sábados, descansará todos los días de la desolación, hasta que se cumplan los setenta años.» En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de la palabra del Señor, por boca de Jeremías, movió el Señor el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino: «Así habla Ciro, rey de Persia: "El Señor, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. Él me ha encargado que le edifique una casa en Jerusalén, en Judá. Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, ¡sea su Dios con él, y suba!"»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 136, 1-2. 3. 4. 5. 6
R. Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti.

Junto a los canales de Babilonia nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión; en los sauces de sus orillas colgábamos nuestras cítaras. R. Allí los que nos deportaron nos invitaban a cantar; nuestros opresores, a divertirlos: «Cantadnos un cantar de Sión.» R. ¡Cómo cantar un cántico del Señor en tierra extranjera! Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha. R. Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no pongo a Jerusalén en la cumbre de mis alegrías. R.

SEGUNDA LECTURA
Estando muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 4-10

Hermanos: Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo -por pura gracia estáis salvados-, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Así muestra a las edades futuras la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Pues somos obra suya. Nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos.

Palabra de Dios.

EVANGELIO
Dios mandó su Hijo al mundo para que el mundo se salve por él
Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 14-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: - «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.»

Palabra del Señor.

Nuevas hechuras de Dios
22-03-2009

2Cr 36,14-16,19-23; Sal 136; Ef 2,4-10; Ju 3,14-21

Me parece singular por demás que uno de los grandes diccionario de griego clásico a la palabra ktísis, derivada de un verbo que significa construir casas de nueva planta, fundar una colonia, le dé un segundo significado nuevo: crear, y de ahí la creación, el universo. Para el primer significado refiere sólo a Rom 1,20; para el segundo, sólo a Mc 10,6, etc. En el principio Dios hizo el cielo y la tierra, dice la Biblia griega de los LXX, con el verbo, poíeo: el mundo es hechura de Dios; de ella deriva poesía. En su griego, pues, Dios será, con la palabra clásica de Platón, el Hacedor —el Poeta. El NT crea una palabra nueva: el Creador. ¿Es esto una minucia?

Porque san Pablo nos dice hoy algo que asombra: somos hechura suya, ya que fuimos creados en Jesucristo para las buenas obras que Dios preparó. La salvación por la gracia, pues, es para nosotros una segunda creación; creación con esa palabra técnica, de significado fuerte, específica del NT. Esto significa que estábamos muertos, mas por su amor y misericordia Dios nos ha hecho (creado para) vivir en Cristo. Y vivimos una vida nueva. Resucitados con Cristo Jesús y sentados en el cielo. Por pura gracia hemos sido salvados. Siempre en Cristo Jesús. Nunca por nuestras propias fuerzas —por naturaleza éramos hijos de la desobediencia (Ef 2,3). Siempre por iniciativa graciosa de Dios. Nunca estirándonos nosotros de las orejas para crecer y llegar hasta él. Estamos salvados por le fe en Cristo Jesús. Mas esto es un don de Dios. Sólo de ahí nos viene y alcanza la salvación. Somos obra suya. Fuimos creados en Cristo desde siempre para las buenas obras; para que caminemos por ellas; para que procedamos según lo que es nuestra vocación (Ef 4,1). Y hoy esa nueva creación, en Cristo, nos ha salvado. Palabras, pues, muy mayores.

Para el pueblo de Israel fue brutal encontrar que todo se les vino abajo, aniquilado por entero, el templo, las ciudades, las personas; sólo un resto tomó el camino del destierro en Babilonia. ¿Les había abandonado su Dios?, ¿no había cumplido la alianza con su pueblo? Duro e ininteligible presente. ¿Cómo era posible? A toro pasado, desterrados en tierra extranjera, el pequeño resto comenzó a pensar. Lo venían anunciando los profetas: castigo implacable de la ira de Dios por desencantarse con su pueblo. Pero, entonces, aun con su infidelidad, ¿qué pasa con la fidelidad de Dios? ¿Dios les sería infiel en esos momentos de terrible zozobra? No. Se cumplía ya lo anunciado por Jeremías: pagarán con tal desolación durante setenta años, pero la fidelidad de Dios dura siempre. Pedagogía de Dios para enseñar a su pueblo. Mirad, ya Ciro, rey de Persia, les envía de nuevo a Jerusalén y les edificará un templo.

Juan nos lo dice con su inmensa fuerza. No se trata de una pedagogía transitoria: el Hijo del hombre tiene que ser elevado para que todo el que tiene fe en él tenga vida eterna. Dios ha entregado al Hijo, y lo hizo por amor. No para condenar al mundo, sino para que se salve por él. Sólo nos pide que creamos en él. Que aceptemos la luz que viene a nosotros, y abandonemos las tinieblas. Así se nos abren perspectivas para siempre.

Nada tiene de extraño que los autores del NT tuvieran necesidad de inventar una nueva palabra, abrir un nuevo mundo de entendimiento, para hablar de esta nueva creación.

Leer el comentario del Evangelio por :

Sermón atribuido a san Efrén (hacia 306-373), diácono en Siria, doctor de la Iglesia
Sobre la penitencia

«El Hijo del hombre tiene que ser elevado para que todo el que cree en él tenga vida eterna»


Cuando el pueblo pecó en el desierto (Nm 21,5s), Moisés, que era profeta, ordenó a los israelitas poner una serpiente sobre una cruz, es decir, dar muerte al pecado, y levantarla... Era preciso mirar a esta serpiente, puesto que los hijos de Israel fueron castigos con mordeduras de serpiente. ¿Y por qué unas serpientes? Porque habían renovado la conducta de nuestros primeros padres. Adán y Eva habían pecado los dos al comer el fruto del árbol; los israelitas habían murmurado también por una cuestión de comida. Proferir palabras de lamento porque hay que comer legumbres, es el colmo de la murmuración. Por eso dice el salmo: «En el desierto se revelaron contra el Altísimo» (Sl 77, 17). Ahora bien, también en el paraíso la serpiente estuvo en el origen de la murmuración...

Así los hijos de Israel debían aprender que la misma serpiente que había tramado la muerte de Adán, les había procurado también a ellos, la muerte. Moisés la colgó de un madero para que, viéndola, por la similitud, se acordaran del árbol. En efecto, los que volvían sus ojos hacia él eran salvados, ciertamente que no gracias a la serpiente, sino por su conversión. Miraban la serpiente y se acordaban de su pecado. Porque les había mordido, se arrepentían una vez más y se salvaban. Su conversión transformaba el desierto en morada de Dios; el pueblo pecador, por la penitencia, se volvió una asamblea eclesial, y mejor aún, a pesar de él, adoraban la cruz.
Oración introductoria:
Señor, tú me enseñas que, para que mi vida espiritual sea sólida, debe cimentarse en una fe honda y robusta, en una actitud filial de amor, confianza y adoración. Haz que mi oración se torne operante y derive en actitudes y comportamientos concretos.
Petición:
Jesús, ayúdame a amarte, para estar en condiciones de transmitirte a los demás, como apóstol del Regnum Christi.
Meditación:
No hay palabras más bellas y consoladoras que éstas: “Tanto amó Dios al mundo”. Esta frase la podemos muy bien aplicar a cada uno de nosotros: “Tanto me ha amado Dios, que me dio a su Hijo único…”. Dios tiene por nosotros un amor apasionado y nos envía a Jesús para manifestarnos ese cariño que nos tiene. Lo primero que debemos hacer es creer en este amor gigante de Dios. Repitámoslo: somos muy queridos por Dios. Meditemos con profundidad, en la medida de nuestras posibilidades, en esta certeza. Dios nos ama gratuitamente. Quiere darnos la mayor de las felicidades posibles. Dios nos ha dado la existencia para que podamos gozar de su amistad. ¡No hay mayor dicha en este mundo que corresponder al amor de Dios! “Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él”. Parece que con estas palabras Dios nos quiere acercar a su amor y perdón. Esta lección dada por Jesús a Nicodemo, nos la repite el día de hoy. Salgamos de esta oración con un entusiasmo agradecido, pues en verdad somos muy amados de Dios.
Reflexión apostólica:
La vida espiritual del cristiano se concibe como una relación personal de amor con Jesucristo. Por eso, hemos de vivir nuestros compromisos de vida espiritual, desde la lógica de la donación. Desde ella, la vida espiritual y apostólica se redimensiona, y se vive con generosidad.
Propósito:
Que la certeza del amor de Dios me lleve a conquistar a otros para Cristo.
Diálogo con Cristo:
Señor, ayúdame a vivir mis compromisos de vida espiritual y de apostolado, desde la perspectiva del amor, con una intencionalidad de ofrecimiento, y como expresión de mi amor a ti.
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